Los pájaros hacen pío pío, sef dice bla bla.
En mi camino hacia la unión entre música y literatura, algo que siempre me ha fascinado, descubrí que podía usar mi voz como un instrumento, liberándome de prejuicios sobre la voz y la música (resultado de años y años de escuchar pop). Descubrí más: que lo prefería, que se me daba bien, y decidí que también me interesaba no decir nada, al menos no con palabras. A partir de ahí, mi primer proyecto en esa nueva etapa fue surgiendo de manera natural: El espacio entre dos puntos.